Crédito Hipotecario versus Casa Ideal

Crédito Hipotecario versus Casa Ideal

Tramitar un crédito hipotecario me ha comenzado a dejar sentimientos encontrados. Por una parte parece que uno paga mucho por algo para que realmente no alcanza. Este fin de semana estuve viendo casas, unas hermosas otras no tanto, pero todas van arriba de los dos millones. Me confié, la verdad nunca creí que tantos años de esfuerzo nos dejara un crédito tan bajo.

Bueno, la verdad es que ya me hacía ilusión esa propiedad de cinco millones, y luego, al ver mi realidad he pensado en comenzar a juntar el cartón y hacerme una choza. Ya en serio, ¿en qué momento pasó esto? ¿tantos años de trabajo y es todo?

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No perder de vista el objetivo

Tal vez así como yo, la mayoría de los mexicanos que nos sobamos el lomo trabajando, sientan que su esfuerzo no es recompensado recíprocamente. Sin dudas el primer ejercicio tuvo que ser disminuir mis expectativas. Las colonias que me encantan quedan muy por encima de mi presupuesto. Y el crédito al que aspiro me dejaría sin comer. ¿Cuál podría ser el balance perfecto entre elegir una casa y apoyarme de un crédito? (esperando claro, que se acabe el mundo antes de 20 años). 
La idea es que pagar ese crédito bancario no nos deje sin estilo de vida que ya se goza. Que el pago de dicho credito no te prive de diversión, comida, entretenimiento, antojos y algunos placeres. (¡Ups! creo que la única necesidad básica en mi lista es la comida). Ya lo sé, podrá sonar elemental, pero si soy realista, no deseo omitir una salida al cine para que cada centavo se vaya a un crédito hipotecario.

Así que el objetivo será, traer de poco en poco el tipo de vivienda que realmente puedo pagar, sin descuidar las necesidades de mi familia.

El mantenimiento de la casa

Otra realidad es el mantenimiento. Mientras más grande es la casa, más mantenimiento requiere, honestamente nadie tiene su casa perfecta y limpia a menos que cuente con ayuda. Suponiendo que yo adquiera una vivienda muy grande y que sacrifique mis salidas, debe quedar algo para mantener esa casa impecable. Y no, no es una idea realista.

La casa de mis sueños es la que cubre mis prioridades

La casa ideal es aquella que soporte las necesidades básicas de mi familia: sueño, aseo, alimento y protección; todo lo demás son lujos. En mi caso, una cocina amplia y en buen estado es una prioridad; más que una sala o una habitación extra. Para otra familia, las necesidades serán diferentes, así que es buen ejercicio conocer cuáles son las prioridades de tu familia antes de embarcarse a visitar las mil casas disponibles en el mercado.

Cómo filtrar la búsqueda de casas

Todo este orden de ideas me lleva a este punto, conociendo cuál es mi capacidad de pago:

Primero, explora opciones de crédito

Cuál banco me ofrece más dinero con la tasa más baja; ya debo ir con una cifra en mente "Puedo pagar tantosmil pesos al mes". Esta es una manera de establecer el monto máximo de la casa, para saber por ejemplo, "me alcanza para una de millón y medio"

Segundo, la visita de las siete casas

Recorrer las zonas que me interesan, ver las casas, tomar fotos a los números telefónicos y hacer unas pocas citas; una de cada zona para conocer las condiciones del mercado y sus precios. Valdrá la pena filtrar y conocer únicamente las que se ajustan a mi presupuesto. Y claro, ayudarme de un asesor inmobiliario, quien haría todo este trabajo por mi. La idea es no sólo planear sino aterrizar en algún momento, ponerme un tope de visita; veré máximo 10 casas hasta tomar una decisión. 

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Tercero, tener mis prioridades bien en claro

Las cosas por las que no cambiaría mi opinión. ¿Qué es más importante para mi, vivir cerca de mi familia, o tener una cocina amplia? Tal vez prefiera tener a la familia a una distancia considerable si puedo pasar las tardes horneando pastelitos..., aún no lo sé.
¿Prefiero una recamara amplia, o un baño extra? Lástima, esa es la realidad, sacrificamos unas por otras cuando el crédito es limitado. Pero hay que tener muy claro qué deseo; así aunque vea una casa accesible cerca de mi madre, pero con una cocina donde no cabe ni una persona, negaré el trato. 

Ya seguiré contando mis aventuras, en mi siguiente post nos ayudaré a establecer las prioridades de la casa ideal.

¡Hasta Pronto!

 

 

Cómo tramitar un credito hipotecario con un banco
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